martes, 11 de febrero de 2014

Semana 3

Hoy se cumple mi tercer semana de tratamiento con Prozac. Se supone que mañana debería de despertar con un nuevo brillo en los ojos y ganas de vivir. Ajá. Y si no mañana, uno de estos días.
Mientras me dedicaré a relatar la gran experiencia de vivir con una "ayudadita" al ánimo y de semanas y semanas de vivir con un sueño asqueroso todo el día. Me gustaría hacerlo con una copa de vino en mano y un cigarro, pero por ahora ni puedo tomar (y sería una ridiculez en realidad) ni puedo fumar dentro de casa.
Hasta ahora, no veo cambios significativos, más que el sueño que siento todo el día y uno que otro cambio de humor (también conocido como el regreso de la risa). Algo así como un efecto de toque de  mota una que otra vez en el día. Y bueno, también con el coctelazo de fluoxetina, hidroxicina, propranolol y clindamicina de todos los días, es algo complicado saber si echarle la culpa sólo al Prozac.
Por ahora es todo. Mañana veremos si llega ese nuevo brillo en mi mirada y empezaré con mi historia de vida y el origen de mi nueva adicción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario